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Equivalencia de neumáticos

Equivalencia de neumáticos

equivalencia-neumaticosA medida que vamos utilizando nuestros vehículos de manera diaria,  nos daremos cuenta de que existen algunos factores que se empiezan a deteriorar y, por ende, debe de ser controlados.

Por ejemplo, las ruedas suponen el elemento que conecta al vehículo con el asfalto y, cómo tal, hay que tener especial cuidado con ellas. Si se desgasta demasiado, la adherencia será escasa y, en el momento en el que haya un frenado, o cualquier otra situación anómala, la posibilidad de sufrir un accidente se incrementará.

Aunque prácticamente todo el mundo sabe el problema que conlleva viajar con los neumáticos en mal estado, algunas personas deciden aguantar el máximo tiempo posible, debido al coste que conlleva cambiarlos.

Cómo no es una solución ir con los neumáticos en esas condiciones, se nos presenta el método que conocemos cómo equivalencia de neumáticos.

¿Qué son las equivalencias de neumáticos y para qué se utilizan?

En el manual de nuestro vehículo se nos indicarán los neumáticos recomendados por el fabricante; aquellos con los que se han hecho todas las pruebas pertinentes y que garantizan al usuario viajar en las máximas condiciones de seguridad… sin embargo, también son algo caros.

Es por ello, por lo que tenemos la opción de decantarnos por neumático equivalentes; se trata de unos neumáticos que, si ser los que el fabricante recomienda, cumplen con su labor de la misma manera.

Sin embargo, no se puede elegir cualquier neumático pensado que va a ser compatible; habrá que analizar algunos aspectos. Definimos el concepto de neumáticos equivalentes como aquellos que son capaces de poder cumplir con los siguientes criterios:

-El índice de capacidad de carga del neumático debe de ser igual o superior que al recomendado por el fabricante.

-El código o índice de velocidad también debe de ser igual o superior.

-Deben de tener el mismo diámetro exterior (con una diferencia que puede oscilar en torno a un 3% aproximadamente, si nos excedemos con este valor podemos tener problemas de cara al futuro debido a la importante pérdida de adherencia). Además, las tolerancias deben de haber sido definidas en los reglamentos de homologación para que el usuario sepa que la conducción con esos neumáticos es segura.

-El perfil de la llanta de montaje tiene que ser el que corresponde con el neumático.

Aunque puede haber otros aspectos a contemplar, estos son los que habitualmente tenemos que observar.

¿Cómo encontrar neumáticos de equivalencia para mi vehículo?

Ahora que ya sabemos que no nos valen cualquier tipo de neumático, es hora de encontrar aquellos adecuados para nuestro vehículo.

Existen unas herramientas muy útiles que nos pueden ayudar con ello: se conocen como calculadoras de equivalencias y son muy simples. Por lo general, únicamente tendremos que indicar los datos que hemos comentado anteriormente y dejar que el sistema haga la búsqueda.

Si tenemos suerte, nos aparecerá un extenso listado en dónde nos indicarán datos como el ancho, el perfil, la llanta, el diámetro de las equivalencias y la diferencia que existe (en porcentaje) con el neumático que recomienda el fabricante.

Es importante prestar atención a todos estos datos para escoger un neumático de equivalencia que no nos den problemas.

 ¿Salen rentables las equivalencias de neumáticos?

Si.

La diferencia de precio de estos neumáticos en comparación con los que recomienda el fabricante puede ser abismal, pudiéndolos encontrar, incluso, por costes inferiores al 50%.

Además, estamos hablando de un tipo de neumático que es prácticamente igual al que nos recomiendan, por lo que se adherirá al asfalto de la forma esperada y minimizará la posibilidad de que experimentemos cualquier tipo de accidente.

Por ello, las equivalencias de neumáticos son una muy buena opción a considerar.